La vecina casada me hace unas pajas increibles: qué zorra es

Increible lo puta que es la vecina casada y cómo disfruta pajeando mi polla. De momento no se atreve a dejarme que la folle pero ya he conseguido que alguna vez me deje comerla el coño por unos segundos y hoy en la paja ha llegado a metérsela en la boca un rato. Le pueden los remordimientos pero es cuestión de tiempo con lo puta que es …