Que bien se lo pasan estos dos compañeros de trabajo en las pausas para el café. Café toman pero hacen bastantes otras cosas, como comerse las pollas, los coños o echar polvazos. Es la suerte de cruzarte a solas en esa sala con la golfa de la empresa, aunque después de una pausa como esta, debe costar tela ponerse de nuevo a trabajar.





















































